
La renuncia de Carlos Romero Deschamps al Sindicato de
Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) marca el inicio de una
nueva etapa, consideró el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
«Se termina el ciclo de un dirigente que tardó mucho
tiempo en la conducción del Sindicato Petrolero. Ahora tiene que respetarse a
los trabajadores para que, de manera libre, elijan a sus representantes»,
señaló el Mandatario.
«Yo de verdad que celebro lo que pasó el día de ayer y
que además se haya logrado sin violencia», expresó en su conferencia de
prensa matutina, al aplaudir que Romero Deschamps dimita para enfrentar las
denuncias personales.
Afirmó que con la nueva legislación laboral el gobierno no
debe intervenir en la vida interna de los sindicatos, «no debe poner o
quitar» líderes.
López Obrador dijo que ahora los sindicatos pueden actuar
con libertad, democracia, transparencia y honestidad en el manejo de fondos y
en sus actividades no deben permitir la corrupción.
Calificó como inmoral que líderes sindicales vivan en la
opulencia, pues consideró que no es posible que estén colmados de privilegios,
con residencias, «muy ricos».
El jefe del Ejecutivo cuestiono: «¿cómo puede ser que
tener un líder sindical sea al mismo tiempo un potentado?, ¿de dónde sale ese
dinero?».
Afirmó que en el tema de la organización gremial se debe
poner por delante la democracia y libertad que los trabajadores deben
conquistar, pues ahora hay condiciones para esto.
Sin embargo, apuntó el Presidente, se debe hacer de manera
ordenada, sin caer en el caos, con reglas claras, en elecciones limpias y
libres de elección de sus líderes y sobre todo respetar la legislación laboral.
Carlos Romero Deschamps renunció el martes a la dirigencia
del Sindicato Petrolero, luego de 26 años. Enfrenta acusaciones de corrupción.













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