
Desde finales del año pasado, el rostro de Tapachula, en
Chiapas, ya daba muestras del hartazgo. No obstante, la llegada masiva de
migrantes que ingresaron a México en enero y hasta mediados de abril de 2019,
dejó al descubierto la cara oculta de esta ciudad fronteriza. Desesperación,
violencia y xenofobia, son realidades que se leen en ella.
“Este año no tiene precedentes, nosotros tenemos 10 años en
el fenómeno migratorio, acompañando a personas de todas las nacionalidades,
pero este año fue el más desastroso para la población migrante en todos los
aspectos”, destacó en entrevista con Notimex, Luis Rey García Villagrán,
coordinador del Centro de Dignificación Humana A.C.
El activista aseveró que la lentitud en las respuestas a los
trámites de regularización migratoria ha ocasionado que actualmente más de 35
mil migrantes se encuentren varados en este municipio. “Tapachula es un
verdadero caos social”, dijo.
Apuntó que estos extranjeros ingresaron al país a lo largo
del año, aunque la mayoría de ellos arribó en alguna de las dos “caravanas
migrantes” que cruzaron por el puente fronterizo “Rodolfo Robles” de Ciudad
Hidalgo, los pasados 14 enero y 12 de abril, respectivamente.
De estos grupos, los primeros integrantes del “éxodo de la
pobreza” como les llama García Villagrán a las caravanas, pudieron acceder a
las Tarjetas de Visitante por Razones Humanitarias que el gobierno federal
ofreció, hasta el 11 de febrero, a 13 mil 270 personas, según datos del
Instituto Nacional de Migración.
Para aquellos que llegaron después de esta fecha, el
gobierno de México propuso volver a retomar la entrega de este beneficio, no
obstante, afirma el activista, la presión que ejerció el gobierno de Donald
Trump para frenar la migración en la frontera sur de México, ocasionó que los
trámites se entorpecieran.
Esto generó que, siete meses después del inicio de las
diligencias, miles de migrantes aún esperen una respuesta de las autoridades
del INM para poder obtener la tarjeta y continuar su viaje hasta la frontera
norte de México con Estados Unidos.
“Esto se vino a agravar cuando Donald Trump amenazó al
gobierno de México con poner aranceles si no detenía la migración, nosotros creemos
que el Estado mexicano ha sido rehén de esa política criminal del presidente
estadunidense, que es una política de campaña, porque él lo que quiere es
reelegirse”, apuntó García Villagrán.
En este sentido, agregó que la estrategia también forjó una
persecución contra los migrantes, la cual propició que la Estación Migratoria
Siglo XXI en Tapachula, albergará a más de tres mil detenidos en sus
instalaciones cuando en realidad está habilitada para recibir a mil personas.
Asimismo, la precaria situación en la que se encontraban los
extranjeros al interior del recinto, ocasionó que este año se registraran:
siete motines, 10 fugas y dos muertos, sostuvo el activista.
Además, la desesperación de miles de migrantes de Haití y de
diversos países de África, que desde abril permanecen en un improvisado
campamento a las afueras de la Estación Migratoria, ha generado diversos
enfrentamientos entre los extracontinentales y las autoridades mexicanas.
Estos episodios, aseveró, contribuyeron a que Tapachula se
encuentre en un desajuste social de gran magnitud donde los migrantes están
desesperados por respuestas y la gente local cada vez muestra más su xenofobia.
“La gente local odia todo lo que tiene que ver con la
migración. Estamos olvidados”, apuntó.
Aunado a esto, la falta de empleo ha generado que una parte
importante de los migrantes busquen empleos en la informalidad para poder
subsistir.
De las personas varadas en la ciudad fronteriza, afirmó
García Villagrán, solo 400 forman parte del programa Emergencia Social que
emplea a migrantes con un apoyo quincenal de dos mil 380 pesos, en acciones de
aseo, mantenimiento y reparación de alcantarillas y banquetas.
“Aquí hay una población migrante de alrededor de 35 mil
personas y los que no están dentro de este programa tienen trabajos informales
en prostíbulos, porque aquí se lucra con la prostitución de mujeres y de
hombres y esto también ha provocado un verdadero caos social en Tapachula”,
puntualizó.
García Villagrán aseveró que espera que entre enero y
febrero del próximo año se agilicen los trámites migratorios para que los
extranjeros varados puedan continuar su camino rumbo a los Estados Unidos.
Asimismo, mencionó que, aunque aún continúan las detenciones
de migrantes que ingresan ilegalmente al país por Ciudad Hidalgo, la Estación
Migratoria Siglo XXI actualmente solo alberga a 500 personas en promedio.













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