
Una dieta basada en el
consumo excesivo de carbohidratos, mejor conocida como hipercalórica, aunado a
factores carcinógenos, podría incrementar el riesgo de cáncer, así como afectar
la respuesta al tratamiento oncológico, afirmó el doctor en Ciencias, Horacio
Astudillo de la Vega.
El especialista en medicina
biomolecular señaló que las dietas hipercalóricas propician condiciones
metabólicas que, en conjunto a la exposición de humo de tabaco o radiación,
pueden estimular el desarrollo de células cancerosas.
«El metabolismo de la
célula tumoral es predominantemente dependiente de la glucosa, lo que significa
que un estado metabólico trastornado, como la diabetes, presenta un entorno
favorable para cualquier tipo de cáncer».
Astudillo de la Vega precisó
que aunque este aumento en el riesgo debe estar acompañado de agentes
carcinógenos, este tipo de alimentación establece las condiciones para que
dichos agentes sean un detonante inmediato.
Las repercusiones de las
dietas hipercalóricas también influyen en el tratamiento de pacientes con cáncer,
debido a que afectan la respuesta al tratamiento e incrementan los efectos
secundarios producidos por la quimioterapia.
«Los pacientes que
tienen un correcto control metabólico, aun padeciendo cáncer, logran una mejor
respuesta al tratamiento y un menor número de efectos secundarios», por lo
que, agregó, la alimentación es una estrategia efectiva en el manejo del
tratamiento oncológico.
«La competencia
metabólica hace que la respuesta inmunológica, como la respuesta al daño y la
recuperación, a los tratamientos sea superior y haya un efecto adyuvante en la
respuesta al tumor».
Ante ello, el doctor en
Ciencias por la Escuela de Medicina y Homeopatía, del Instituto Politécnico
Nacional (IPN), destacó que aprender a comer y combinar los alimentos resulta esencial
para prevenir y tratar este tipo de enfermedades.













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