
Un equipo de investigadores descubrió que las bolsitas de
té, que comúnmente están hechas de material “sedoso”, liberan aproximadamente
más de 11 mil millones de microplásticos y 3 mil millones de nanoplásticos
cuando se sumergen en una sola taza de agua caliente.
De acuerdo con un estudio realizado por investigadores de la
Universidad McGill de Montreal, estas “inofensivas” bolsitas de tela plástica
que contienen hierbas para infusión, son en extremo contaminantes incluso antes
de ser arrojadas en los contenedores de basura.
La doctora Nathalie Tufenkji, profesora en ingeniería
química de la Universidad McGill, declaró a la prensa que en realidad pensaban
que esas bolsitas de té liberaban quizá unos pocos miles de partículas, “así
que estábamos muy, muy sorprendidos cuando vimos que se trataba de miles de
millones”.
Los microplásticos, que son pequeñas partículas o fibras de
plástico de 5 milímetros o menos de diámetro hasta el nivel microscópico, se
han detectado en agua embotellada, agua potable, pescado y sal marina en varios
estudios.
Tufenkji, coautora del estudio publicado en la revista
estadunidense ACS Environmental Science & Technology, indicó que la idea de
investigar surgió un día después de beber una taza de té, lo cual le hizo
reflexionar sobre la posibilidad de que el agua hirviendo podría estar
descomponiendo el material en su taza.
Así, la doctora Tufenkji y un equipo de estudiantes de
doctorado analizaron diferentes marcas de bolsitas plásticas de té que
sumergieron en agua caliente durante cinco minutos y posteriormente utilizaron
un microscopio muy potente para ver qué encontraban en el agua.
Tomaron pequeñas muestras de la infusión y las secaron en
una superficie plana para observar lo que quedaba. “Allí es donde pudimos ver
todas esas partículas”, afirma el equipo de McGill en un artículo difundido
este sábado en la publicación de la American Chemical Society (ACS).
Descubrieron dos tipos diferentes de plástico de las
bolsitas de té: tereftalato de polietileno (PET) y nylon, materiales cuyos
efectos en la salud de las personas aún se desconocen con precisión.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó
recientemente su primer informe sobre microplásticos en el agua potable y
concluyó que no hay mucha evidencia de que ingerir esas partículas sea perjudicial
para la salud humana.
Sin embargo, desde una perspectiva ambiental las bolsitas de
té “son de un solo uso” y son también residuos contaminantes que tardan en
degradarse, por lo que tanto las empresas como los consumidores finales
deberían evitar su uso.













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